Los míos, Maternidad

#LeaveKateAlone y como nos gusta meternos en donde no nos llaman

Hablemos bien, pero bien en serio: ¿se han dado cuenta que es casi un don materno el querer estar metidas en todo, incluso en lo que no nos llaman?

Me di cuenta cuando nació el último hijo de la Duquesa de Cambrigde o más conocida Kate. En realidad me di cuenta muchísimos años antes porque en serio que una pasa por una etapa muy criticona de la maternidad ajena.

Es la etapa en la que yo llamo: “Complejo de supermadre”.

Pero volvamos atrás, a la pobre Kate la diagnosticaron con hiperméresis gravídica (básicamente no toleras nada de comida, yo también tuve los tres primeros meses de embarazo con Sofía y con Olivia, de hecho con Sofía tuve bajo peso, porque básicamente me levantaba a vomitar), luego cuando parió todas se volvieron locas sobre cómo lo hizo, sobre el parto en casa (que en Europa es muchísimo más normal que la sobremedicamentalización de los partos que hay acá en Chile) y para rematarla cuando salió la criticaron por haber salido a las horas de haber tenido su bebé y peor aún, DE VERSE RADIANTE y sin guata de embarazada.

¡Vamos! Es cierto… no todas salimos así del parto. Pero hay una diferencia sustancial en el trato que existe en los partos.

Es cosa de googlear un poco y ver que quién atiende principalmente los partos son matronas y matrones quienes ejercen la labor por la que estudiaron, en un segundo y bien segundo lugar están los ginecólogos que SOLO atienden emergencias. Porque, a diferencia de nuestro amado país, las cesáreas son principalmente de emergencias.

Eso cambia muchas cosas.

MATERNIDAD parto OliviaLas mujeres que hemos tenido partos respetados, con libertad de movimiento y más aún con un equipo que te respeta en uno de los momentos más importantes de la vida de un ser humano.

Recuerdo que mi último parto, el de Olivia, mis heridas sanaron tremendamente. Porque al fin tuve un bonito parto, acompañado, respetado, poder disfrutarlo. Y cuando me tomaron la foto el mismo día del parto puedo decir que… no le tengo nada que enviar a Kate [excepto la corona].

Ahora volvamos a un punto atrás… Complejo de supermadre.

Cuando una es mamá primeriza, pasa por el desconcierto total… básicamente te encuentras con un ser humano frente a ti, fuiste a todas las charlas que pudiste de maternidad, estas intentando no cagarla -sorry lo soez, pero así es… en el primer minuto sabes que la embarrarás, pero no quieres cagarla tanto-, vas donde la matrona, el pediatra, el doctor y si tienes amigos profesionales de la salud, también los hinchas para que te ayuden, sin contar que vas donde tu mamá o mujer de confianza para ayudarte en esta etapa donde no cachai nah!

Luego del desconcierto total viene la sabiduría absoluta, SI AMIGA… pasas de la nada al todo, porque has leído todo, porque has consultado a todos, porque te crees con la varita mágica de Harry Potter por haber sido tan matea como Hermione como mamá y aquí viene el peor punto de todos: COMIENZAS A CORREGIR LA MATERNIDAD DE OTRAS.

SofíaHabemos algunas que logramos salir de ese estado de sabiduría absoluta de la maternidad, pero hay otras, esas… las que criticaron a Kate por la ropa, por la guata, por el cabello, por el maquillaje, que no pueden ver las cosas desde otra perspectiva si no es la de la ideal maternidad que has construido para ti, porque “LO LOGRASTE” tener a tu guagua alimentada, ya le detectas las cacas, porque sabes sacarle los chanchitos como nadie, porque logras dormir a tu guagua a las 9 pm sin teta… y así un eterno “buenmadrismo” que las que hemos estado ahí lo sabemos.

Y viene lo peor de lo peor: comienzas a empatar tu maternidad con la maternidad de otras. En ese afán de ser la mejor mamá del mundo para tu guagua, que quizás ni siquiera habla, porque invalidando a otras mamás de las cosas que están viviendo o diciéndoles que eres mejor que ellas te sientes mejor y sabes… te cuento algo… te entiendo, porque te lo hicieron tu abuelita, tu mamá, tu cuñada, tu tía o incluso tu sobrina que no tiene guagua [quienes no tienen guagua o hijos son un gran factor de críticas gratuitas, porque ¡OBVIO! Las guaguas ficticias son bacanes y no se mandan cagadas jajaja].

Kate Middleton mamáDentro de tu pequeña maternidad, te das cuentas que todas hacen eso, meter la cuchara donde no las llaman, sentir que para ser mejor madre que ellas debes hacer lo mismo con otras. Decirles qué hacer o que no hacer. O peor aún, dártelas de sabelotodo con la maternidad cuando llevas 3 meses recién en el bambo [mi mamá siempre me repite como campana: una nunca es experta en algo que jamás se termina].

OJO esto también es un llamado a la responsabilidad: si hay cosas malas que puedes hacer a pesar de que todos te digan que “no pasa nah”, darle agüitas aunque cuando eras guagua tu mamá te haya dado y estás viva, no llevarla en silla dentro del auto, creer mitos que están requetecontra comprobados que son mitos (engrosar la leche comiendo avena, dejar de dar pecho si te llega la menstruación, el relleno es mejor que la leche materna), no partir a urgencias cuando tu guagua está congestionado y con las costillas hundiéndose, etc etc etc.

“Rayos Mangel, me estás definiendo”, tranquila amiga… no te sientas mal, todas estuvimos ahí.

Si eras de las que iba donde su amiga recién parida a decirle qué hacer o qué no hacer con su guagua, si ves a las guaguas ajenas en portabebés no ergonómicos o mamás dando teta con la teta al aire y piensas “que atrooooh” o al revés, después de pelearla por establecer tu lactancia ves a alguien dando mamadera y dices: “terrible que lo alimente así”, te invito a tomar un respiro.

Respira, porque es una etapa pero tan tan normal que la mayoría pasa… porque como estuviste meses con gente diciéndote como hacer mejor las cosa que tu y obvio, así validando su maternidad a través tuyo tu sientes que eso es lo correcto. Porque así es como nos dicen que debe ser. Pero no es así y cuesta… cuesta mucho mucho.

Y por eso… cuando vemos a Kate saliendo de la Clínica, 8 horas después de parir nos da por decir “pero ella debería estar hospitalizada”, “pero como no tiene cara de destruida”, “pero miren como quedó, no tiene ni guata”, “como sale de la clínica con tacos”… Y NOS METEMOS DONDE NADIE NOS LLAMA [OK! es de la realiza, ellos básicamente no pueden evitar los flashes ni que nosotros estemos metidos en su vida… porque… siiiii yo también quería ser princesa]. 

Pero se puede cambiar, se puede a través del respeto de las maternidades, a entregar consejos CUANDO TE LOS PIDEN y acompañarnos en esto de la maternidad.

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