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Hablemos sobre “la palmada bien dada”

Mi mamá me pegó.

mamá de malcolmAntes de comenzar cualquier post, debo contarles que también fue una niña que recibió palmadas porque “no me portaba bien” o porque “hacía algo que no tenía que hacer”. De los cuatro hermanos que somos, solo uno se salvó de las palmadas de mi mamá.

No es que ella fuera mala, sino que no sabía canalizar su frustración. No es que mi mamá fuera una “animal” pero ella no lograba hacerme entender con palabras y era la “herramienta” que tenía para corregirme.

Después de ir a terapia, analizar que lo que hizo, de entender que era ella quién estaba mal, recuerdo que me hizo un trato, pero en realidad se hizo un trato con ella misma: yo la escucharía a la primera, a la segunda o a la tercera, pero que tomara consciencia cuando ella me hablara y ella no me golpearía más porque sabía que estaba mal. Esto fue a los 7 años, y nunca más lo volvió a hacer.

Sé que mi mamá no es la única mujer y hombre, madre o padre, que hace ese análisis, que logra entender que “la palmada” al final es una arma de doble filo.

Pero si me he dado cuenta que no falta quién te sugiere que para corregir a los niños y niñas no hay nada más bueno que las palmadas, cachetazos o correazos, que así es como se formaron buenas generaciones (más adelante lo analizaré mejor), que así somos mejor sociedad porque entendemos el valor del miedo y blah blah blah.

Bueno, no soy psicóloga, ni especialista en violencia, pero si soy madre y como madre sé que golpear a un niño dándole “una palmada bien dada” no es bueno.

Mi propia experiencia

Perfecta NO SOY.

Reconozco que la frustración muchas veces me ganó con Sofía, que cuando era chica, a raíz del “a través de los golpes entienden” también le pegué una palmada porque mi mente se nubló y no supo como reaccionar ante mi propia frustración.

¿Por qué lo hice? Porque no logré tener las herramientas para CONTENERME ni menos para contener a mi hija. Y esto no se trata de darle el gusto, sino que entender que ella tenía en ese tiempo un vocabulario reducido, inmaduro y no siempre me podía expresar que quería. Y yo tampoco sabía como explicar que me sentía mal, que estaba colapsada, cansada por la falta de sueño, etc. En el fondo MALA COMUNICACIÓN DE LAS PARTES.

Entonces mi cerebro actuó de manera irracional, pero recordándome que, como lo hizo mi madre, los niños se corrigen con palmadas.

¿Me sentí mal? Obvio que si, yo no quería repetir el patrón de mi madre y lo estaba haciendo. ¿Fue bueno? No, de hecho empeoró todo, porque más mal se portaba porque la reprimía, porque yo estaba estresada y ella en el fondo sentía todo lo que yo estaba viviendo.

¿A mi me pegaron y no pasó nada?

Este comentario lo he leído una y mil veces “a mi me pegaron y no pasó nada”. Por supuesto que te pasó, ¿te has dado cuenta de como reaccionas ante la frustración? ¿te has dado cuenta como reaccionas ante un niño o niña llorando? ¿qué tienes ganas de hacer cuando te enfrentas a una situación desfavorable para ti?

¿Se han dado cuenta que la sociedad está cada día más violenta?

Bueno, la educación parte en casa y si a nosotros nos educan en la represión de nuestros propios sentimientos, de no poder decir lo que pensamos, que si hacemos “algo mal” merecemos castigo, como no vamos a tener una sociedad en que ante la menor provocación reacciona con golpes o violencia en general.

Es tan simple como ver la gente como se mueve en el metro, te empujan y en vez de decir “cuidado” tiendes a seguir golpeando porque “me golpeó primero”. O en la fila del banco o en la micro.

Claro, hay veces que hay que defenderse, no se trata de andar cabeza gacha y que todos los demás te pasen a llevar. Se trata de canalizar la propia violencia en otras formas de “defenderse”.

¿Se han dado cuenta de la cantidad de casos de VIF que cada día suman y suman cifras negras? Claro, si le echamos la culpa a las mujeres por ser como A, B o C siendo que es el hombre (y algunos casos mujeres) que se han criado en torno a los golpes y en que “así se resuelven los problemas” “así se impone el mando” “que si no me entiende con palabras me entenderá con golpes”.

No se trata de hacer “lo que los niños quieran” se trata de tratarnos como seres humanos

En la Universidad recuerdo que un profesor nos decía “lo que nos distingue de los animales no solo es que andamos en dos extremidades sino que tenemos la capacidad de razonar y tomar decisiones en base a hechos, argumentos, etc”.

Se trata de no golpear a los niños porque somos seres humanos y también tienen la capacidad de razonar si los tratas siempre como seres humanos. Los niños entienden si tu les enseñas a entender y comprendes que poco a poco van madurando su cerebro y con eso madurando su lenguaje y expresando mejor lo que deseas y tu puedes darle mejores explicaciones.

Si llegaste a este post sobre mi experiencia y estás viviendo el círculo vicioso de la violencia ya sea ejerciéndola hacia tus hijos, te cuento que se puede, pero es aprendiendo de ti mism@ y qué es lo que te hace mal y por qué lo estás haciendo. Y busca ayuda experta.

No hay buenos ni malos padres, sino que muchas veces, al igual que los niños, tomamos decisiones poco acertadas.

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