Salud y Lactancia, Solo para Mammás

Cuidado de la piel ante la contaminación

Día a día nuestra piel se expone a los agentes de contaminación. Esto daña silenciosamente nuestro rostro. Con tres simples pasos puedes ayudar a que éste se oxigene y refresque.

piel contaminaciónSe sabe que 1 mg de piel puede defender del ataque de aproximadamente 601.014 radicales libres, pero esta acción protectora es insuficiente en la mayoría de las situaciones en las que la epidermis está en contacto con la contaminación ambiental, que actúa como un auténtico “cóctel” de sustancias productoras de radicales libres que multiplican varias veces esta cifra. La contaminación se adhiere a la piel obstruyendo los poros y provocando la acumulación de impurezas. También incrementa la producción de radicales libres, que son los causantes del proceso de envejecimiento prematuro de la piel, principal responsable a su vez de la aparición de las arrugas. Además, las sustancias y elementos contaminantes deshidratan la piel y hacen que ésta pierda vitalidad, luminosidad y salud, por lo que luce un aspecto mate, apagado y sin vida.

Por otro lado, “en algunos casos más severos, pueden producir acné y distintos tipos de dermatitis como el eczema que se produce cuando determinadas sustancias irritantes o alérgenos entran en contacto con la piel de una persona susceptible, desencadenando una reacción inflamatoria con aparición de enrojecimiento, edema y vesículas y descamación”, explica la Dra. Maripili Vizcaya, médico experta en Antiaging y Longevidad de Wellnes & Aesthetics Center.

Existen muchas sustancias nocivas presentes en los ambientes con niveles de contaminación elevados como lo es Santiago de Chile, que afectan directamente a la piel: el monóxido de carbono (provenientes del combustible de los autos, camiones, industrias, incendios, …), que produce hipoxia tisular (carencia de aporte de oxígeno a los tejidos) y ralentiza el metabolismo de la piel; el ozono y el óxido de nitrógeno, que favorecen las inflamaciones, haciendo que la epidermis se muestre irritada y reactiva; el dióxido de azufre, que provoca alteraciones en la película hidrolipídica y aumenta la sensibilidad y vulnerabilidad cutánea; y distintas partículas en suspensión (ácaros del polvo, epitelios de los animales, hongos, pólenes), vinculados directamente con la aparición de los eczemas alérgicos.

 Otros factores medioambientales vinculados con la contaminación:

Algunos otros factores que le hacen también “la guerra” a nuestra piel son, el descenso de la humedad, característico de los ambientes contaminados, los incendios en veranos intensos y la disminución del grosor de la capa de ozono en algunas zonas geográficas del globo terráqueo. Se sabe que la exposición prolongada a ambientes calurosos y secos puede causar xerosis (piel seca y descamativa) y aumenta significativamente la aparición y profundidad de las arrugas finas.

Cada piel reacciona de forma distinta frente a los agentes contaminantes y además hay que tener en cuenta otros factores como la mayor o menor absorción de los contaminantes en función del estado y las condiciones externas (temperatura, índice de humedad) en los que se encuentra la piel habitualmente.

COMO CUIDAR NUESTRA PIEL FRENTE A LA CONTAMINACION

“No es tan importante el grado de exposición que mantengamos nuestra piel a la contaminación, sino la sensibilidad cutánea y los cuidados diarios que se le dediquen a esta”, comenta la Dra. Maripili Vizcaya, médico experta en Antiaging y Longevidad de Wellnes & Aesthetics Center.
Evitar el contacto con la contaminación no es fácil, sobre todo para los habitantes de las grandes ciudades, como lo es Santiago, pero sí que se pueden poner en marcha estrategias para minimizar en la medida de lo posible sus efectos a nivel cutáneo y, sobre todo, mejorar el estado de la piel.

  • Es indispensable limpiar a fondo la piel dos veces al día: Se debe realizar esta acción por la mañana y por la noche. Aconsejo realizar siempre una doble limpieza: primero empleando un producto oleoso (leche, crema o aceite) y, después, otro jabonoso (gel o espuma). El oleoso elimina la grasa, porque es soluble en aceite, y el jabonoso elimina las impurezas hidrosolubles.
  • Hidratar bien la piel: Aplicarle productos ricos en sustancias específicas para luchar contra los radicales libres. Teniendo en cuenta que una de las principales consecuencias del daño oxidativo es la aparición de arrugas y la flacidez cutáneas, es fundamental recurrir a la cosmética que incluya potentes ingredientes antioxidantes(vitaminas C y E, coenzima Q10…). Sobre todo en las personas que pasan más de tres horas al día al aire libre y en ambientes contaminados, la mejor opción es la aplicación de un serum con propiedades antioxidantes.
  • Aplicar un protector solar con filtros físicos FSP 50: Esto con el fin de protegerla de los efectos perjudiciales de las UVA y/o UVB ypara reforzar esta protección, a nivel facial, es también recomendable maquillarse todos los días, ya queesto también impiden que la polución se adhiera a la piel.

 

ADEMÁS….

Siempre es recomendable usar productos que aumenten la hidratación cutáneacomo aguas termales y consumir 2 a 3 litros de agua mineral al día, emplear productos libres de fragancias y optar por aquellos que contengan los conservantes menos sensibilizantes y siempre preferir los cosméticos con pocos activos, preferiblemente de origen mineral y que sean hipoalergénicos, por lo que es importante acudir a un especialista que determine el tipo de piel, según la persona y los productos idóneos según su evaluación.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s