Los míos, Maternidad

#Maternidad Darse el tiempo para una

–Este post lo escribí hace harto tiempo, por cosas del destino no lo había podido publicar, pero pucha que me quedó bueno–

darse el tiempo para una misma
Mirarse al espejo es necesario y sentirse linda aún más

Son las 1 de la mañana y llevo tres cafés encima, los sábados es día de aseo y ornato en este hogar compuesto por dos niñas que no conocen el arte de ordenar o mejor dicho jugar y luego ordenar -a pesar de que todos los días hacemos el noble ejercicio de ayudarlas a ordenar lo que estén utilizando-. Aún queda una carga de ropa en la lavadora que debo colgar si o si, porque todas sabemos qué pasa cuando la ropa queda eternamente en la lavadora.

Hoy Olivia se comportó como una niña de un año ocho, dio vuelta un yogurt. Sofía jugó a hacer sus manualidades mientras veía películas de Vampiros para niños (si, hay un “estilo” de películas para niños muy curioso enfocados a los vampiros), hice las camas. No, no pregunten por Feña, está de turno de noche y mañana Domingo también tiene turno, y las cosas no se hacen solas en casa.

Mientras intento escribir acá, también veo una serie que me encanta y que me ayuda a pensar en las cosas que quiero hacer en el corto plazo. Call The Midwife se llama la serie que veo, está en Netflix.

Este es el momento en que aprovecho de “estar sola”. De sentirme haciendo algo para mi y por mi.

Hace un par de semanas fui a Oleo Spa ya que me regalaron un masaje delicioso a mi gusto. Tomé uno relajante porque desgraciadamente había pasado un mal día, llevaba una mala semana. Justo esa semana tuve una crisis de fibromialgia que me llevó a llorar de dolor.

Después del masaje me sentí tan genial, tan relajada, que incluso me subí al metro en hora punta, toda la gente alegando y yo seguía en modo zen. Un par de personas me empujaron y yo seguía demasiado zen. Es increíble como algunas cosas nos pueden ayudar a andar más tranquilas a pesar de que todo el exterior esté patas para arriba.

También retomé mis clases de Zumba en BáilaloA los creativos de Báilalo se les ocurrió poner una clase de zumba al mismo tiempo que las clases de ballet de las niñas y debo decir que fue el mejor invento. En vez de esperar sentada y mirando el techo o el celular ahora bailo.

A pesar de que de verdad no me gusta mucho zumba, así por la música -hoy hablaba eso con el profe- ya que es demasiado reggeton-mamita-hasta-abajo-perreo-intenso trato de abstraerme de sus letras sexistas y me dedico a mejorar mi coordinación.

Debo confesar que mi coordinación ha sido un real asco desde que fui mamá. No me había dado cuenta de que me convertí en dos pies izquierdos. Si, así mismo. Antes era una pirinola y bailo lo que me pongan en frente y con quién me pongan en frente, pero gracias a zumba volví a tener ritmo.

También desde John Frieda me enviaron un shampoo para el frizz y una crema para uso diario y debo confesar también que ¡WEÓN HACE TANTO TIEMPO QUE MI PELO NO SE SENTÍA TAN BACÁN! Cómo diablos nos “dejamos estar tanto”.

Sin contar que llegó la temporada de piernas al aire y es justo y necesario pasar del Hawaiian-Closet al Hawaiian Tropic. Así que aproveché el autobronceante de Jergens y le puse algo de color a mis piernas.

Y la parte más importante: La Ropa.

Siempre las mamás tenemos moño de mamá y ropa de mamá. Y lo más lamentable es que la ropa de mamá siempre está en modo mamá: manchas, mocos, manitos sucias, tierra, harina, comida y cualquier cosa que sea potencialmente una mancha.

Desde que me di cuenta que no tenía “ropa decente” dispuse un MEGA presupuesto mensual para comprarme cachibaches. $10.000.- todos los meses me gasto en ropa. Voy a Forever 21, H&M o la tienda que esté en liquidación más cercana y me compro esa blusa que me gusta o un pantalón hasta un vestido si la ocasión lo amerita.

Si me paso, ya no me importa, pero he dejado de lado la angustia de dejar de comprarme cosas o ir a comprarme cosas y terminar con ropa para las niñas y no para mi. 

Es increíble lo que hace disponer se tiempo para una misma.

No se trata de dejar a la familia tirada o gastarse lo que no se tiene, se trata de disfrutar una hora, 10 lucas o un tiempo para una misma.

Pensar en una misma para estar feliz y que el resto también sienta tu felicidad. 

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