Maternidad

#Maternidad ¿POR QUÉ crecen tan rápido?

Debo reconocer que tengo todo un drama con crecer rápido. Desde chica sentía que el tiempo pasaba demasiado rápido en mi vida. No sé si es/era porque yo soy muy acelerada, porque tengo ganas de hacer las mil y una cosa o simplemente porque todo es muy rápido en la vida moderna.

Estas son las dos que me sacan canas verdes
Estas son las dos que me sacan canas verdes

Cuando gesté a Sofía sentí en un momento que el paso del tiempo se detuvo, que todo comenzó a detenerse, hasta que en un momento estaba en pre parto a punto de conocer a la bebé que cargué por 40 semanas en mi cuerpo, que sentí crecer, que bailaba escuchando los Beatles. Y de repente el reloj comenzó nuevamente a moverse rápidamente y sentir como los días pasaban corriendo, y veía crecer a Sofía más rápido que nunca. Un día era una bebé que solo quería pecho y de repente ahora se sentaba, gateaba, comía, me decía mamá, ya quería caminar, se paraba. Comenzaron sus pataletas, sus mañas, de un día para otro comenzó a decidir que ropa ponerse, qué quería comer. También me pedía más brazos, quería más mamá, yo tenía (tengo) que trabajar. Aprendí otra forma de ser mamá, comencé a relajarme, a vivir más con ella que de ella.

Descubrí lo bello que era ser mamá, lo agotador (física y mentalmente) que también implica vivir como vivo, que muchos de mis amigos/as a mi edad están en otra, pero yo disfruto ser mamá, ser trabajadora y también ser mujer.

Cuando Olivia se anunció, volví a sentir miedo, pavor, cuestionamientos: ¿es posible ser mamá de dos? O sea, mi mamá crió a cuatro hijos, pero ¿yo seré capaz? 

No habían otras alternativas que recibir a Olivia con los brazos abiertos, nunca estuvo en nuestros planes de corto plazo, con Feña “queríamos hacer las cosas bien“, a pesar de llevar casi 5 años haciendo las cosas al revés.

De nuevo se detuvo lentamente el tiempo, el embarazo lo disfruté a concho, me puse vestidos, me decidí a sentirme linda, me aburrí del autobasureo (si, como mujer me sentía super mal por muchos factores que ahora no vale la pena recordar) que muchas veces hacía conmigo. En este embarazo me sentí plena y sentía como Olivia crecía de una manera muy distinta a la de Sofía. Y obvio, también sentí miedo a no ser capaz, a no tener más brazos.

IMG_8368Pero hace un poco más de un año llegó Olivia a nuestros brazos, y el tiempo ha pasado increíblemente rápido. Hace un año era una bebé, algo floja para mamar, que con suerte lloraba (algo muy raro, pero su hermana mayor rápidamente le ha enseñado el arte del teatro y del drama, cosa que ha aprendido muy bien). Hace un año estaba en otro departamento, sintiendo la felicidad a concho, viendo a Feña en otra faceta, conociéndolo en esos 8 meses que no lo conocí antes y darme cuenta que era el hombre que quería en mi vida.

Hace un año me di cuenta que es fuerte ser mamá de dos, que a pesar de que muchas veces se necesitan brazos, muchos brazos, el amor se multiplica por mil. Que a pesar de que cuesta no sentirse culpable de dejar la loza sucia, la ropa sin planchar, dos o tres cargas de ropa ahí esperando a que el espíritu santo haga milagros, es posible ser mamá de dos.

Pero el tiempo pasa rápido y por eso también busco aprovechar más. Dejar de perder el tiempo en cosas que no cumplen esta premisa: “¿Es de vida o muerte?”

Cuesta pero se puede.

SIGUE LEYENDO

> Yo y mi mente compleja

> DIY: Vela aromática anti moscas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s