Maternidad

#Maternidad La maternidad/paternidad no es fácil, pero es bonita

Hace un tiempo me había cuestionado por qué me metí a ser madre así de lleno, de entregar mi ser, en cuerpo y alma, a la maternidad.

Si, porque convengamos algunas cosas, muchas veces una es madre pero no se entrega a la maternidad, no acepta este desafío de por vida y diario de amar a ese pequeño ser humano que trajiste al mundo. No siempre es por “mala madre”, porque “tomaste mal la decisión”, muchas veces una depresión post parto te puede hacer sentir terriblemente y no querer disfrutar de este cambio de vida.

No siempre es fácil el cambio de vida. Si, porque ser madre/ser padre es difícil, pero es bonito. 

LOS DÍAS DIFÍCILES

Caminando con fríoHay días, como hoy por ejemplo, que fue un día difícil. Además de estar cansada porque tuve una noche agotadora (típico: una noche en que Olivia mamó toda la noche y si le soltaba el pecho se ponía a llorar, normal, nada del otro mundo, no crea que “mi leche no la alimenta”. Si cree lo anterior infórmese AQUÍ), nos levantamos temprano, fuimos a las clases de ballet de Sofía, con lluvia y todo, estar sentada con Olivia esperando a Sofía 1 hora, después irnos a patachear “solas” (porque Feña estaba en el trabajo), tomar el bus a casa. Llegar a casa, cansada, que Olivia solo quiera pecho porque está full dentición, no poder tomar ni un té hasta que llegó mi mamá a dejarme unas cosas, y poder tener un poco de tiempo para el baño y la limpieza de algunos lugares de la casa (que además estaba patas para arriba). Esperar a que llegue Feña para que él se encargue de la once, porque yo estaba impedida de poder hacerlo (estaba muy cansada como para portear y armar la casa), que pudiese atender a Sofía y un largo etcétera de cosas.

Para qué decirles de esos días en que Sofía anda con la luna, que quiere todo o que quiere nada. Que necesita también atención o tiene tanto sueño pero no puede conciliar el tuto porque muchas veces el cansancio no te hace descansar, y es complejo. Porque además se junta con tu cansancio de caminar, ir a dejarla al colegio, de ir a dejar a Olivia a casa de mi madre, de ahí al trabajo, soportar la presión de la pega, echar de menos a las niñas, de ahí de vuelta por las retoñas, a la casa y a medio descansar y dejar armada la casa para el día siguiente.

Estos días te cuestionas todo, desde el por qué lo haces y el para qué. Esto es normal, nos pasa a todas y esto no es ser buena o mala mamá/papá, es ser humano. Los humanos tenemos que parar y cuestionar nuestras acciones en especial cuando formamos a otro porque es el ejemplo diario que le damos de cómo se hacen las cosas, de el sentido que le damos a cada una de nuestras acciones, si las hacemos con cariños o simplemente somos unas autómatas.

No es malo tener estos días, solo no te quedes pegada en lo malo, avanza, hasta el siguiente punto. 

LOS DÍAS LINDOS/BONITOS

Jugando con el Panda del colegio
Jugando con el Panda del colegio

La maternidad/paternidad también tiene este punto: lo lindo. Debo ser justa y no todo el día es malo, ni tampoco lindo, estos son los momentos lindos de la maternidad, cuando logramos sacarle el provecho a concho de los besos, abrazos, descubrir a tu hij@, darte cuanta como avanza. Sentir que en su mirada lo dicen todo (sin necesidad de decir ni una palabra). Ese tiempo tranquilo de dar pecho, de cocinar algo rico para Sofía, de ver una película, de llenar su vida con cariños.

Esos momentos de sentarse a comer y hacernos bromas, de que nos cuente sus inquietudes, de sus preguntas locas, de escuchar como cada día puede pronunciar mejor la ERRE. De ver a Olivia arrastrarse por el piso para conseguir sus cosas (¿¡pero cómo si hacía poco que era una guagua que solo miraba y se sonreía?!), de ver cómo busca a Sofía para jugar, de los abrazos y besos que se dan. De la confianza que se tienen, de ver a tu hombre ser un gran papá, de sus desafíos personales.

Sofía, yo y Olivia. El trío dinámico. No sé como Feña no se ha vuelto loco.
Sofía, yo y Olivia. El trío dinámico. No sé como Feña no se ha vuelto loco.

Esos días en que llegas a buscarlas y te están esperando con muchos abrazos, con un dibujo, con una leche en cajita, no sé.

Estos días lindos hacen que todo lo que cuestionaste en los días difíciles pasa a segundo plano y te da ese impulso para continuar al día siguiente. Porque cada día es un desafío nuevo, porque cada día necesitas ese impulso que te dan los besos y abrazos de tus hij@, porque trabajes o estés en casa todos los días son distintos y es necesario rellenar el corazón de amor.

Si en este momento estás en un día difícil no te sientas mal, es humano. No todos los días podemos estar felices. Pero no lo tomes a mal, son desafíos que nos ponen en el camino. Quizás en un rato más vas a tener un gran momento de felicidad, o mañana será mejor.

 

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